Los productos textiles entran en contacto directo con las personas, y sus procesos de producción dependen del soporte de aire comprimido de alta calidad. Los compresores de aire sin aceite se utilizan ampliamente en múltiples industrias, incluidas la alimentaria, farmacéutica, el transporte ferroviario, elec...
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Los productos textiles entran en contacto directo con las personas, y sus procesos de producción dependen del soporte de aire comprimido de alta calidad. Los compresores de aire sin aceite se utilizan ampliamente en múltiples industrias, incluyendo alimentos, farmacéutica, transporte ferroviario, electromecánica y textil. Especialmente en las operaciones de tejido textil, el funcionamiento estable de los telares de chorro requiere características estrictas del aire comprimido, como su sequedad y ausencia de aceite. Durante la operación, los telares de chorro utilizan boquillas finas para dirigir el aire comprimido hacia haces de hilo, creando vórtices que proporcionan forma estable, elasticidad y resistencia a los hilos.
Los requisitos de calidad fundamentales para los compresores de aire en telares de chorro incluyen:
1. Control de humedad
El contenido de humedad en el aire comprimido utilizado para la inserción de trama debe controlarse estrictamente. Una humedad excesiva puede condensarse en forma de gotas dentro de las tuberías, provocando la adhesión de polvo a las paredes de las mismas y aumentando las pérdidas de presión a lo largo de la línea. Estas gotas también afectan la precisión del chorro de los inyectores y pueden corroer componentes críticos como las placas de peine y los inyectores. Por lo tanto, el punto de rocío a presión de los compresores de aire debe establecerse por debajo de 4°C.
II. Control del contenido de aceite
Las partículas de aceite en el aire comprimido contaminan las telas y provocan defectos. Además, se adhieren a las salidas de los inyectores, alterando la fuerza y la trayectoria del chorro y reduciendo la eficiencia de inserción de la trama. Si las partículas de aceite se adhieren a los dientes del peine, aumentan aún más las tasas de defectos en la tela. Asimismo, las partículas de aceite dispersadas en el aire del taller no solo contaminan el medio ambiente, sino que también ponen en peligro la salud de los trabajadores. Por lo tanto, deben filtrarse completamente las partículas de aceite mayores de 0,1 micrómetros, no debiendo superar el contenido máximo de aceite en el aire comprimido 0,1 miligramos por metro cúbico.
III. Control de Polvo y Polvo de Carbono
Las holguras internas de engranaje en los compresores de aire son extremadamente pequeñas. Las impurezas como el polvo y el polvo de carbón en el aire aceleran el desgaste del equipo. Por lo tanto, se deben eliminar eficazmente las impurezas, el polvo y el polvo de carbón con un tamaño de partícula superior a 1 μm, y la concentración máxima de polvo en el aire debe controlarse por debajo de 1 mg/m³. Entre los tres factores clave de influencia mencionados anteriormente, el contenido de aceite en el aire comprimido desempeña un papel decisivo en la selección del modelo del compresor de aire y en la determinación de los costos operativos.