Cuando llega el aire frío, las bajas temperaturas pueden causar fácilmente una degradación del rendimiento del compresor de aire y fallos frecuentes, afectando directamente los horarios de producción. Para garantizar que el equipo funcione sin problemas durante el invierno, priorice las siguientes cuatro medidas de protección:
Mejore la protección contra congelamiento para las válvulas de drenaje electrónicas y las tuberías
La producción de aire comprimido genera condensado, que puede congelarse dentro de las válvulas de drenaje y las tuberías durante el invierno, provocando obstrucciones y fallos en el drenaje. Se recomienda aislar las tuberías expuestas e inspeccionar regularmente el estado de funcionamiento de la válvula de drenaje para prevenir roturas de tuberías o acumulación de agua en su interior debido a la congelación.
Mantenga una temperatura estable en la habitación. Las bajas temperaturas provocan un aumento brusco en la viscosidad del lubricante del compresor de aire. Esto no solo incrementa la carga durante el reinicio tras un apagado, sino que también acelera el desgaste de los componentes internos y acorta la vida útil del equipo. Monitoree continuamente la temperatura de la habitación para prevenir problemas de flujo del lubricante causados por frío excesivo, asegurando un arranque/parada suave del equipo y un funcionamiento eficiente.
Verifique completamente el funcionamiento de la válvula de drenaje automático. El condensado se acumula fácilmente en los puntos bajos de los compresores de aire, recipientes de aire, secadores y filtros. Si no se drena a tiempo durante el invierno, puede congelarse y reventar las tuberías. Antes del apagado diario o al final del turno, abra completamente todas las válvulas de drenaje del equipo para evacuar por completo el condensado interno antes de cerrarlas. Calibre regularmente la sensibilidad de las válvulas de drenaje para evitar atascos o fallos.
Mantenga la temperatura ambiente por encima del punto de congelación cerrando o ajustando las ventilaciones de escape, desviando el flujo de aire de retorno hacia el interior, o mediante métodos similares para elevar la temperatura ambiental. Si el compresor de aire está ubicado en una habitación sin calefacción, active dispositivos eléctricos de calefacción dedicados durante los períodos de inactividad para asegurar que la temperatura ambiente permanezca por encima de 0°C, evitando así daños en el equipo por congelación.
El clima frío aumenta significativamente la tasa de fallas en las unidades de compresores de aire. Supervise diariamente los parámetros operativos del equipo y aplique estrictamente los programas de mantenimiento regular para mitigar los riesgos de falla desde la fuente, garantizando así operaciones de producción seguras y eficientes mediante protecciones sólidas del equipo.
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